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Grupo de bañistas saltando al lago desde un embarcadero

Nadar en aguas abiertas: seguridad en mares, lagos y ríos

Seguir las normas salva vidas. Cuando nos bañamos en aguas abiertas hay algunas consideraciones especiales que hay que tener en cuenta. Este artículo ofrece consejos generales de seguridad relacionados con el baño en aguas abiertas, informa de los riesgos especiales cuando nos bañamos con los más pequeños y destaca la importancia de tener conocimientos en primeros auxilios.

Consejos generales de seguridad

A distintos sitios donde nadar, distintos peligros. La natación en aguas abiertas, como son océanos lagos o ríos, es un desafío diferente al que plantea la piscina segura y climatizada que puedes tener cerca de casa. Por ejemplo, las bajas temperaturas en aguas abiertas exigen más energía al cuerpo, por lo que aumenta el peligro de calcular mal nuestras capacidades. Además de las recomendaciones y normas generales de baño, existen otras adicionales para preservar nuestra seguridad también en aguas abiertas, como estas que proporciona la Federación Navarra de Salvamento y Socorrismo[1]

  • Asegúrate de que te encuentras en un área donde el baño está permitido. En las playas, báñate cuando haya bandera verde.
  • Lee y sigue las recomendaciones de los carteles informativos que puedan encontrarse en el lugar. Te informarán de los peligros de bañarse en esa zona.
  • En la medida de lo posible, nada en compañía.
  • No nades lejos de la orilla.
  • Adecua tu prenda de baño a la temperatura del agua. En caso de que el agua esté muy fría, es conveniente usar trajes especiales.
  • Extrema la precaución en zonas de mayor riesgo, como son las zonas de gran caudal, pozas naturales o cascadas.
  • Si quieres saltar al agua, comprueba antes la profundidad del agua en el sitio.
  • Utiliza calzado especial para el agua para evitar accidentes y lesiones.
  • Evita el uso de flotadores, ya que pueden ser peligrosos en caso de la existencia de corrientes.
  • Localiza el puesto de socorro más próximo.
  • Llama al 112 para cualquier emergencia que pueda producirse.

Las corrientes: el peligro invisible

Las conocidas como corrientes de resaca son el principal motivo de ahogamiento en las playas[2]. Su origen está en la erosión de los bancos de arena paralelos a la playa, y cuando se forman arrastran a los bañistas mar adentro. Si te ves arrastrado por una de estas corrientes, mantén la calma y no intentes nadar en su contra; nada en paralelo a la costa hasta quedar fuera de la influencia de la corriente y luego, con la ayuda de las olas, nada en diagonal hacia la orilla. Pero no solo hay que vigilar con las corrientes marinas. En ríos, lagos y pantanos también pueden sorprendernos en cualquier momento.

Riesgos específicos de bañarse en ríos

Uno de los peligros más importantes de bañarse en los ríos son las corrientes y remolinos, que no solo pueden arrastrar a los bañistas, sino también desechos y obstáculos no visibles a ojos de los bañistas, pudiendo provocar importantes lesiones. Además, por lo general, los ríos están a temperaturas significativamente más bajas que otro tipo de aguas, especialmente los ríos de montaña, por lo que el riesgo de sufrir hipotermia es especialmente alto. Hasta para los nadadores más expertos, el río constituye un medio con muchos riesgos para practicar la natación.

Dos niñas pequeñas con su padre observan un lago de montaña desde un embarcadero

Riesgos específicos de bañarse en aguas estancadas

Lagos y embalses pueden parecer lugares apacibles donde tomarse un baño, pero también implican una serie de riesgos. El peligro puede venir de orillas escarpadas, fondos pantanosos o plantas acuáticas. Las profundidades pueden cambiar bruscamente, sorprendiendo a los bañistas más inexpertos. Si en el agua hay algas o plantas acuáticas y te enredas con ellas, es vital mantener la calma y avisar al resto de bañistas. En todo caso, es recomendable mantenerse en sitios donde el fondo sea visible. Una buena manera de evitar accidentes y sorpresas desagradables es informarse con antelación de los peligros preguntando a los lugareños.

Riesgos específicos de bañarse en el mar

Nadar en el mar requiere mucha más fuerza y control del cuerpo que hacerlo en una tranquila piscina. El clima es otro factor a tener en cuenta, ya que tiene una influencia directa en el estado del mar, por eso es importante echar un vistazo a la previsión meteorológica antes de adentrarnos en el agua. Si ves que se aproxima una tormenta, es mejor que des por terminada tu jornada de natación. También es importante prestar atención al viento, que puede cambiar sin previo aviso. Es fundamental hacer caso siempre de las banderas que ondean en las playas y que indican si está permitido o no el baño. Si te encuentras en un país extranjero, acude al personal del hotel, a tu guía turístico o al personal socorrista para informarte de las condiciones de baño y los posibles peligros de las playas de la zona.

La bandera roja indica prohibición absoluta del baño

El significado de las banderas de playa

Quien acuda a la playa debe prestar especial atención a las banderas que encontrará, normalmente, al lado del puesto de socorro. Su color indica cuál es el estado del mar, si está permitido el baño e, incluso, la calidad de la playa. Esto es lo que significa cada color[3]

  • Bandera verde: disfruta del baño, ya que el estado del mar es tranquilo y las condiciones de la playa son buenas, por lo que no es necesario tomar precauciones especiales.
  • Bandera amarilla: aunque se permite el baño, hay que mantenerse en una zona donde se toque el fondo con la cabeza fuera del agua, ya que pueden darse situaciones peligrosas como la formación de corrientes medianamente fuertes, olas de hasta un metro y medio, suciedad en el agua o presencia de animales marinos lesivos, como por ejemplo medusas.
  • Bandera roja: está prohibido bañarse, ya que las condiciones del mar suponen un riesgo para la vida de los bañistas. Saltarse esta prohibición puede comportar la imposición de una multa.
  • Bandera de medusas: hay que estar atentos cuando nos bañemos porque hay medusas en el mar, por lo que habrá que tomar las precauciones pertinentes.
  • Bandera de playa azul: estás de suerte, te encuentras en una playa segura, con buenos servicios generales, con buena calidad del agua y respetuosa con el medio ambiente.
  • Bandera negra: la playa se encuentra actualmente clausurada.

Medusas, erizos de mar & cía: las criaturas marinas y sus peligros

Uno de los inquilinos habituales del litoral es el erizo de mar, que tiene unas espinas frágiles que se desprenden con facilidad y pueden causar lesiones. Usar calzado de baño con suela firme te proporcionará protección contra estas espinas, pero también contra otros objetos punzantes que pueda haber en el fondo marino. Sin embargo, poco se puede hacer para protegerse de las medusas más allá de no bañarse cuando haya alerta de su presencia. Aunque las medusas que nos podemos encontrar en nuestro litoral no son potencialmente mortales, causan un escozor muy molesto si entramos en contacto con ellas[4].

En cambio, las especies de aguas tropicales, como las cubomedusas o avispas de mar, son altamente venenosas y pueden provocar distintos problemas de tipo cardiovascular, respiratorio, etc., que pueden llegar a ser mortales. Así pues, toma muy en serio las prohibiciones de baño debido a la alta presencia de medusas allá donde vayas, incluso si no ves ninguna en el agua. También hay que tener en cuenta que, si viajamos a determinadas regiones, puede haber también alertas por tiburón.

Consejos de seguridad acuática para los niños

El agua atrae a los más pequeños de forma casi mágica. Sin embargo, los niños y niñas aún no pueden evaluar de manera realista el alcance de sus acciones. Por eso, no habría que dejarlos nunca desatendidos mientras están en el agua. Asegúrate siempre que el estado de salud de tu hijo es el adecuado para tomarse un baño o para nadar. Incluso si hay vigilantes en la zona donde estáis, los padres y madres siguen siendo los máximos responsables de supervisar a sus hijos. Confiar esta tarea al hermano mayor tampoco es suficiente. ¡Pero no te fijes solo en el mar! Especialmente en las playas con mayor ocupación, una emergencia, ya sea en el agua o en la arena, puede ser muy difícil de detectar incluso para el personal especializado. Cuando se llega a la playa, es bueno hacerse una idea general de la zona, conociendo sus particularidades y detectando los posibles peligros. Explícale a tu hijo de forma detallada qué está permitido y qué está prohibido. Aun así, las prohibiciones por sí solas no garantizan la seguridad. Habla de forma regular con tu hijo sobre las medidas de seguridad y normas de conducta más importantes. Especialmente en los más pequeños, la reiteración consecuente funciona mejor que explicar las cosas una sola vez. Para asegurarte de que todo queda claro, deja que tu hijo te explique, antes de bañaros, qué normas hay que tener en cuenta. Estos son los consejos de seguridad más importantes:

  • Evita el baño en aguas desconocidas.
  • No permitas que tu hijo o hija se bañe sin la compañía de un adulto.
  • Vigila siempre a los niños pequeños dentro y fuera del agua, manteniéndolos en todo momento al alcance de la vista.
  • Asegúrate de que se remojan el cuerpo poco a poco al entrar en el agua.
  • Si el niño muestra síntomas de frío, sácalo inmediatamente del agua.
  • Presta atención a las zonas permitidas de baño.
  • Deja que tu hijo salte al agua solo donde haya la profundidad suficiente y cuando el área esté despejada.
  • Ten siempre agua mineral a punto porque el agua salada deshidrata.
  • Lleva elementos de protección, como calzado de baño y protector solar.
  • Es recomendable que los menores recuerden el número de teléfono de algún familiar.
  • Evita los juegos en zonas rocosas.
  • No os expongáis al sol durante largos periodos de tiempo.

Por norma general, cuanto antes se familiarice tu hijo con el agua, mejor. Las clases de natación para niños y niñas ya enseñan las normas de baño más importantes.

Consejos para el manejo de juguetes acuáticos

Los juguetes y artilugios hinchables, como son pelotas, colchonetas de aire, ruedas inflables o flotadores, no son objetos del todo seguros para el baño y la natación. Incluso pueden convertirse fácilmente en un peligro, ya que te pueden arrastrar con rapidez hacia el fondo del mar si hay viento, pueden volcar o pueden deshincharse. Ni siquiera los manguitos de natación hinchables son cien por cien fiables. Es preferible siempre el uso de chalecos salvavidas[5]

¿Qué hacer en caso de emergencia?

En el caso de que veas a alguien ahogándose, lo primero que hay que hacer es mantener la calma y actuar ordenadamente, pero sin olvidar que cada segundo cuenta. Si la persona está en el agua, la forma más segura de rescatarla es tirar de ella con la mano, una rama o una cuerda, o lanzarle un objeto que flote. En todo momento asegúrate de que no pones tu vida en riesgo y no intentes, en ningún caso, actos heroicos. Si no es seguro entrar en el agua, avisa a los servicios de vigilancia y salvamento o llama al teléfono de emergencias 112.

Si la víctima está fuera del agua, evita moverla bruscamente. Si respira espontáneamente, colócala de costado, evita que se enfríe y espera a la llegada de los servicios de emergencia. Si no respira de forma espontánea, debes iniciar la reanimación cardiopulmonar si sabes hacerla; si no, comprime con fuerza en el centro del tórax, a un ritmo de 100 compresiones por minuto, hasta la llegada de los servicios de emergencia[5]

Dos niños rubios chapotean con su madre en el mar

Conclusión

También cuando nos bañamos en aguas abiertas es de gran importancia tener conocimientos básicos de primeros auxilios para reaccionar rápida y adecuadamente en caso de emergencia. Quien se informa con antelación de las condiciones de un lugar de baño, evita las sorpresas desagradables. El cumplimiento de las normas de seguridad minimiza considerablemente el riesgo de accidentes. No pierdas nunca de vista a los más pequeños cuando se encuentren en el agua. Si es posible, no elijas playas o lagos solitarios o aislados para bañarte, y asegúrate de tener buena cobertura en tu teléfono móvil para poder realizar una llamada de emergencia. El teléfono de emergencias en todos los países europeos es el 112.[6] Si desconoces las condiciones de seguridad de un determinado lugar para el baño, mejor evita entrar en el agua.

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La matronatación: entrevista a dos madres

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Comportamiento adecuado en la piscina

Fuentes de información:

[1]http://www.fnss.es/noticia/644/Consejos-para-un-bano-seguro-en-rios,-pantanos-y-piscinas-naturales#.WoLSfHzOGUl/p>

[2]https://www.ucjc.edu/2015/07/la-catedra-de-la-mar-alerta-sobre-las-corrientes-de-resaca-como-principal-motivo-de-ahogamientos-en-las-playas-espanolas

[3]http://www.proteccioncivilribadesella.es/significado-banderas-playas/

[4]http://www.mapama.gob.es/es/costas/campanas/campana-medusas/preguntas_frecuentes2010-10-29_22.59.33.1150.aspx

[5]http://www.estilosdevidasaludable.msssi.gob.es/seguridad/pdf/FOLLETO_Guia_familias.pdf

[6]https://europa.eu/youreurope/citizens/travel/security-and-emergencies/emergency/index_es.htm