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Defensa personal para niños: toma de contacto de un grupo de escolares en las artes marciales

La defensa personal como actividad extraescolar

Las artes marciales como el judo, el karate o el kung-fu gozan de gran popularidad como actividad extraescolar de los más jóvenes. El objetivo principal de la defensa personal va mucho más allá de que los niños se lancen a pelear. A través de estas disciplinas, los más pequeños pueden mejorar la confianza y la seguridad en sí mismos.

En este artículo te presentamos las ventajas de la defensa personal para niños, de qué partes debe constar el entrenamiento y, además, te proponemos dos ejemplos de disciplinas, como son el judo y el kung-fu. En nuestra checklist para preparar la bolsa de deporte, puedes echar un vistazo al equipamiento específico que tu hijo necesitará para asistir a las clases.

Beneficios de la defensa personal para niños

Pequeños judocas con kimono realizando el saludo en pie Ritsu Rei

Emplear la fuerza física mientras juegan es un comportamiento completamente normal en los niños, siempre que se haga en su justa medida. Es por ello que muchos padres se preguntan si la práctica de artes marciales puede causar tendencias agresivas involuntarias en los niños. El caso es que sucede todo lo contrario: los deportes de defensa personal enseñan a los niños a controlar y canalizar su fuerza. Los conflictos siempre deben evitarse en la medida de lo posible. Dominar un arte marcial requiere mucha autodisciplina, concentración y resistencia. El comportamiento respetuoso hacia los demás es también un aspecto de gran importancia en la práctica de estos deportes. Por lo tanto, los padres pueden estar seguros de que estas disciplinas no promueven el comportamiento violento. La defensa personal para niños ofrece numerosos beneficios para la salud física y el desarrollo del carácter:

  • mejora de las habilidades motoras: movimiento y coordinación
  • fomento del desarrollo cognitivo: atención y concentración
  • apoyo al desarrollo personal: seguridad en uno mismo, autocontrol y disciplina

La defensa personal implica el desarrollo de una fuerza específica que, entre otras cosas, entrena los músculos de sujeción y de apoyo, cosa que permitirá a los niños controlar mejor su cuerpo. Dado que la tensión corporal es esencial para la práctica correcta de las artes marciales, la postura y la movilidad de tu hijo mejorarán. Además, se fomentan las habilidades de coordinación y el sentido del equilibrio.

Idea

El objetivo de la lucha en judo es derribar al oponente sin ocasionarle lesiones. Para ello, se aplica el principio “ceder para vencer“.

En el entrenamiento de las artes marciales se concede gran importancia a un estricto código de conducta: los entrenadores enseñan a los más pequeños el significado del respeto, la modestia, la cortesía y la disciplina. La defensa personal puede ayudar a los más pequeños a reaccionar de manera más segura y prudente ante situaciones de riesgo. Los niños inseguros y tímidos pueden aumentar su autoestima y la confianza en sí mismos. De esta manera aprenden a actuar con más confianza y a defenderse sin violencia ante situaciones poco favorables. Practicar artes marciales aporta a los más jóvenes la idea de que la violencia siempre trae consigo consecuencias. En definitiva, la defensa personal aporta una valiosa contribución al desarrollo de las habilidades sociales.

Judo para niños

El judo se considera una disciplina ligera, si se compara con otras artes marciales. Su objetivo consiste en derrotar al oponente sin hacerle daño. Además, los golpes y patadas no pertenecen a la práctica de este deporte, es por ello que en el judo para niños no hay peleas violentas entre los oponentes. A los niños se les entrena con técnicas parecidas a las empleadas en la lucha.

  • Edad de inicio: entre los 5 y 7 años
  • Duración de las clases: 1 o 2 veces por semana (entre 45 y 60 minutos)
  • Contenido de las clases de judo: salud física, ejercicios de caídas, agarres, técnicas de lanzamiento, equilibrio y entrenamiento muscular
  • Costes: la cuota mensual suele costar entre 25 y 40 euros de media
  • Costes de equipamiento específico: Judogi (entre 30 y 50 euros)
  • Popularidad: en el año 2015 ya se contaba en España con más de 1000 clubes de judo federados y con más de 100 000 licencias expedidas[1]

El juego limpio es la premisa más importante en este arte marcial. Además, a los niños se les enseña que deben tratar a su entrenador y a su oponente con respeto y mostrar sentido de la responsabilidad. Durante el entrenamiento es importante que los más pequeños se comprendan y se ayuden mutuamente. La honestidad, la seriedad, el autocontrol y el coraje son cualidades de gran importancia que se le inculcan al judoca. En esta disciplina también se fomenta la amistad entre los niños en lugar de la competencia o la rivalidad. Además, se les incita a pensar en sus actos y a reaccionar con cuidado en situaciones de conflicto.

Kung-fu para niños: un grupo entrenando en clase

El judo también tiene efectos positivos en el desarrollo corporal de tu hijo. Con la práctica de esta disciplina se ejercita la fuerza, la agilidad y la movilidad. Los ejercicios de rodar y caer correctamente refuerzan la coordinación y el sentido del equilibrio, así como la salud física de los pequeños. Además, este arte marcial mejora la concentración y sus capacidades personales. 

Check

La enseñanza de las artes marciales debe ser estimulante para los niños. La práctica del deporte debe realizarse con fines lúdicos y para mejorar la salud física de los más pequeños. Con el paso del tiempo se irán adquiriendo las técnicas necesarias más específicas.

Kung-fu para niños

El término kung-fu se emplea a menudo y de forma coloquial como designación colectiva para las artes marciales chinas. El tipo de kung-fu en el que se practica defensa propia como tal se llama wing chun. El entrenamiento de kung-fu se ha adaptado para la práctica de los más pequeños, ya que esta debe servir para que los niños sepan salir airosos de ciertas situaciones de riesgo. Los niños más seguros de sí mismos saben reconocer los peligros desde una etapa temprana y establecer límites. Lidiar con los conflictos y evitar la violencia son los aspectos centrales en las lecciones de defensa personal. Un entrenamiento integral de kung-fu se comienza a llevar a cabo entre niños de entre seis y ocho años de edad, al igual que en muchas otras artes marciales. En el caso de los niños más pequeños, se le da prioridad al entrenamiento de las habilidades motoras básicas.

  • Edad de inicio: entre los 4 y 7 años
  • Duración de las clases: entre 1 y 2 veces por semana (60 minutos)
  • Contenido de las clases de kung-fu: ejercicios de gimnasia, técnicas básicas, técnicas de manos y pies, entrenamiento para mejorar la coordinación y la capacidad de reacción, aumento de fuerza, ejercicios de respiración y técnicas de relajación
  • Costes: la cuota mensual suele costar entre 25 y 40 euros de media
  • Costes de equipamiento específico: traje de kung-fu (entre 30 y 40 euros)

El kung-fu es un deporte exigente, por lo que comenzar con la formación básica del mismo a una edad temprana resulta efectivo. La práctica de esta disciplina sirve para mejorar la fluidez de los movimientos, la velocidad de reacción y las habilidades motoras finas. La salud física y las habilidades cognitivas de tu hijo pueden mejorar gracias a los beneficios de esta práctica. Los movimientos cruzados de manos y brazos estimulan la comunicación entre los hemisferios izquierdo y derecho del cerebro, mientras que el entrenamiento de las secuencias de movimientos regulares y el aumento de fuerza contribuyen a mejorar la tensión corporal y la postura de tu hijo. El kung-fu para niños también tiene reglas de conducta, mediante les cuales se transmiten valores como la justicia, la lealtad y el respeto mutuo.

Kung-fu para niños: un grupo entrenando en clase
Consejo

La práctica de artes marciales ayuda a que los niños tengan más seguridad en sí mismos y sepan actuar correctamente en situaciones conflictivas. Sin embargo, los más pequeños únicamente podrán defenderse ante un adulto cuando lleguen a la adolescencia tardía.

En resumen

Pese a que los deportes de artes marciales están ganando adeptos entre los más jóvenes, algunos padres se preguntan si hacen lo correcto apuntando a sus hijos a clases de defensa personal. Los deportes de lucha no son más peligrosos que otros tipos de deporte. Entrenando y adquiriendo la técnica de cada deporte, los niños dispondrán de los conocimientos necesarios para su práctica. Además, si el entrenamiento está orientado a niños, será más sencillo evitar posibles lesiones. Los niños pueden poner a prueba su fuerza, destreza y resistencia en deportes como el judo o el kung-fu, los cuales ayudan a aumentar la confianza en uno mismo y la autoestima. También aprenderán a actuar con seguridad y cautela en situaciones de riesgo. La lección principal de cualquier arte marcial es evitar la violencia. La defensa personal para los niños es un pasatiempo extraordinario que no solo mantendrá a tu hijo saludable y en forma, sino que también aportará una valiosa contribución al desarrollo de su carácter.

[1] http://www.csd.gob.es/csd/estaticos/asoc-fed/LicenciasyClubes2015.pdf