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Planchar sin complicaciones: una mujer planchando

Cómo planchar sin complicaciones

Planchar no suele ser una de nuestras actividades favoritas[1]. A menudo solo planchamos lo imprescindible. Sin embargo, con la técnica adecuada y conociendo algunos trucos y consejos prácticos, podemos planchar de forma fácil, sin perder mucho tiempo y cuidando nuestra ropa para que nos dure muchos años.

En este artículo te contamos cómo quitar las arrugas de tu ropa en un santiamén y te detallamos lo que hay que tener en cuenta para el planchado de cada tipo de tejido. Además, te damos consejos sobre cómo mantener tus prendas lejos de las arrugas incluso cuando las llevas puestas.

 

3 consejos para un planchado sin complicaciones

Para saber si una prenda se puede planchar o no, debemos tener en cuenta el material del tejido y echar un vistazo a los símbolos de lavado y cuidado que encontraremos en su etiqueta. Si el símbolo de la plancha está tachado, elemental: será mejor que no la planches. Si no lo está, puedes seguir adelante con el planchado.

 

Consejo de planchado n° 1: la ropa debería estar ligeramente húmeda

El planchado de la ropa, ropa de cama, toallas y cualquier tipo de tejido comienza en el proceso de secado. Cuanto más seca esté la pieza de ropa, más difícil será plancharla, por eso es recomendable que aún esté ligeramente húmeda cuando nos dispongamos a quitarle las arrugas. Si ves que la prenda está demasiada seca, puedes rociarla con un poco de agua o colocar un paño húmedo entre la pieza y la plancha. Si utilizas la secadora para secar la ropa, puedes configurar el nivel de secado para que deje las prendas listas para el planchado.

 

Consejo de planchado n° 2: vigilar la temperatura de la plancha

Para escoger la temperatura adecuada para cada prenda, hay que observar, una vez más, los símbolos que aparecen en su etiqueta. El símbolo de la plancha, cuando no está tachado, contiene uno o más puntos en su interior. Un único punto significa que hay que planchar la pieza a baja temperatura. Si hay dos puntos, deberías plancharla a temperatura media. Podremos seleccionar la máxima temperatura solo cuando el símbolo tenga tres puntos.

Un hombre planchando

En general, las fibras sintéticas (como el nailon) y las telas delicadas (como la lana y la seda) solo deberían ser planchadas a temperaturas bajas. En cambio, el algodón y el lino son bastante resistentes al calor, por lo que podemos usar temperaturas altas para su planchado.

 

Consejo de planchado n° 3: planchar del revés tanto prendas oscuras como delicadas

Algunas telas oscuras conviene plancharlas del revés, ya que el calor de la plancha puede hacer aparecer brillos en el tejido. También las prendas que tienen impresiones delicadas o elementos como lentejuelas deberían plancharse siempre del revés, ya que este tipo de añadidos de la ropa acostumbran a tolerar mucho menos el calor que la propia tela. Si aplicamos el planchado directamente encima de la impresión o de otros elementos delicados, corremos el riesgo de que estos se queden adheridos a la plancha.

 

Cómo planchar adecuadamente las prendas de ropa

Mientras que las toallas o la ropa de cama se pueden planchar con bastante facilidad debido a su gran superficie y a sus pocos recovecos, ciertas prendas como camisas, blusas y camisetas pueden presentar una mayor dificultad. Todo depende de la técnica de planchado. Con algunos consejos prácticos, hasta las prendas más complicadas dejarán de resistirse al poder de la plancha.

Tal y como reza nuestro primer consejo, el proceso de planchado empieza con el secado de la ropa. Si optas por tender la ropa, lo preferible para camisas, blusas y suéteres es que los sacudas primero y luego los cuelgues en una percha. De esta forma, parte de las fibras quedarán ya alisadas y ahorrarás tiempo de planchado. Si utilizas un tendedero, cuelga la ropa con el dobladillo en la parte superior, ya que las marcas de las pinzas serán más fáciles de planchar en esta parte que en otras, como la de los hombros.

 

Cómo planchar una camiseta

Para planchar tanto camisetas como suéteres, lo primero que tienes que hacer es girarlas del revés, sobre todo cuando lleven algún tipo de impresión o de añadido. A continuación, tienes que extender la prenda encima de la tabla de planchar vigilando que no se formen arrugas. Es conveniente deslizar la plancha sobre la prenda aplicando una ligera presión y mantenerla siempre en movimiento, esto evitará que se pueda quemar la ropa. Ve planchando la prenda tirando de ella poco a poco alrededor de la tabla de planchar. Cuando hayas terminado, puedes girar de nuevo la camiseta y planchar las mangas desde ambos lados. Para repasar los pliegues, primero estíralos para evitar crear nuevas arrugas.

Ropa planchada de forma adecuada

Cómo planchar una camisa

Planchar camisas puede parecer el mayor desafío cuando se trata de quitar las arrugas de nuestra ropa. Lo importante es hacerlo ordenadamente y, a poder ser, con la ayuda de un tablero auxiliar para planchar mangas. La manera más fácil es empezar por las partes más pequeñas: cuello, hombros, mangas y la tapeta de los botones. De lo contrario, corres el riesgo de que las zonas más extensas se vuelvan a arrugar cuando te encargues de los recovecos.

Planchar las camisas de forma fácil

Empieza por la parte inferior del cuello de la camisa planchando desde el centro hacia arriba. Luego gira el cuello hacia el otro lado y alísalo de la misma forma. Para planchar el hombro, primero abre la camisa y colócala de tal forma que la parte interior sea la que esté en contacto con la tabla y ve planchando suavemente la tela hacia el cuello. Después será el turno de las mangas, para las cuales nos podemos ayudar con un tablero especial para mangas.

Para planchar la tapeta de los botones, primero dale la vuelta a la camisa y desliza la plancha por la parte posterior de la tapeta hacia abajo. Vuelve a girar la camisa y pasa la plancha con cuidado entre los botones. Ahora ya solo te quedará planchar las zonas más extensas de la prenda, primero de un lado y después del otro. Finalmente, acaba de eliminar las arrugas que queden con movimientos ligeros hasta conseguir que la tela esté totalmente lisa.

5 trucos de planchado para conseguir una ropa sin arrugas

Planchar sin tabla de planchar. Aunque una tabla de planchar es muy práctica, existen alternativas para cuando no tengamos una a mano. Con una superficie plana nos bastará, ya sea una mesa o el asiento de una silla. Lo único importante es proteger la superficie, por lo que es aconsejable poner encima una almohadilla o una toalla que la proteja de posibles quemaduras.

 

Planchar sin plancha. Si no disponemos de plancha, podemos sustituirla con un secador o incluso una alisadora de pelo. Simplemente asegúrate de que la prenda que quieres planchar está un poco humedecida, cuélgala, pon el secador a baja potencia y utilízalo para ir alisando la pieza de ropa. Con la ayuda de una plancha para el pelo también puedes alisar elementos como el cuello de una camisa o un bolsillo.

Ahorrar tiempo en el planchado. Si dispones de poco tiempo, puedes planchar más rápido colocando papel de aluminio entre la ropa y la tabla. El aluminio reflejará el calor y te permitirá planchar ambos lados de la prenda al mismo tiempo y de una sola pasada.

 

Viajar sin la ropa arrugada. Los viajeros habituales saben que la ropa se puede arrugar muy fácilmente dentro de la maleta. Para evitarlo, es preferible enrollar las prendas una por una en lugar de colocarlas todas juntas. También es recomendable que cuelgues las prendas inmediatamente después de llegar al destino.

 

Tiende la ropa en el baño. Gracias al vapor y al calor que normalmente hay en un cuarto de baño, las fibras de algunas de nuestras prendas se alisarán por sí solas.

Doblar la ropa enrollándola

 

Cómo limpiar la plancha

El cuidado de nuestra plancha es fundamental para conseguir un planchado perfecto, por lo que conviene limpiarla y descalcificarla periódicamente. Para eliminar las manchas de quemado de la suela, puedes utilizar espray limpiahornos (siempre y cuando la suela no sea de aluminio). Para las suelas recubiertas te servirá este truco casero: aplica jugo de limón con un paño suave de algodón sobre las manchas, espera un rato para que actúe y retira la suciedad.

Si la plancha tiene restos de cal, tenemos dos opciones: limpiarla con un descalcificador o utilizar vinagre. Para saber qué tratamiento conviene más a tu plancha, consulta el manual de instrucciones.

 

Conclusión: planchar la ropa no es tan complicado como pudiera parecer

Un buen planchado depende, básicamente, de la preparación y la técnica que empleemos. Si humedecemos ligeramente la ropa antes de plancharla, será como si se planchase sola. También es fundamental seguir el orden correcto de planchado, especialmente cuando se trata de camisas. Además, tenemos que fijarnos siempre en la información de las etiquetas de nuestras prendas, que nos dirán si se pueden planchar y a qué temperatura. Y recuerda que incluso sin plancha podemos dejar la ropa sin arrugas con la ayuda, por ejemplo, del vapor.

Fuentes de las imágenes:

iStock.com/Svetlana-Cherruty
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iStock.com/sestovic

 

Fuentes de información:

[1]http://www.europapress.es/otr-press/