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Protección solar en la playa: una sombrilla te proporciona suficiente sombra en la playa.

Comparativa de los métodos de protección solar

Contar con la protección adecuada contra los rayos solares no es solo importante a la hora de tomar el sol, sino que también lo es cuando estés realizando cualquier actividad al aire libre. Es en verano cuando el sol da con mayor intensidad y los peligrosos rayos UV pueden rápidamente producir quemaduras solares. Con el fin de evitar dichas quemaduras, te mostramos a continuación diferentes opciones para reducir en gran parte los efectos negativos de la radiación solar.

CheckSi te gusta practicar deporte en verano, debes asegurarte de tener una protección solar integral. Para ello se recomienda usar cremas solares resistentes al agua y un sombrero o visera. Aquí puedes consultar otros aspectos importantes a tener en cuenta para los deportistas.

CheckSi te gusta practicar deporte en verano, debes asegurarte de tener una protección solar integral. Para ello se recomienda usar cremas solares resistentes al agua y un sombrero o visera. Aquí puedes consultar otros aspectos importantes a tener en cuenta para los deportistas.

Efectos de la radiación UV en la piel

Si bien la luz del sol resulta al principio cálida y agradable sobre la piel, puede quemarla tras una larga exposición, siendo esto extremadamente doloroso. De hecho, estas radiaciones ultravioletas (UV) de la luz solar, que resultan invisibles para nosotros, son las responsables no solo de las quemaduras, sino también de la aparición de diversas enfermedades producidas por una excesiva exposición solar. Los rayos UVB son en este caso particularmente peligrosos, ya que su longitud de onda es más corta que los UVA, y por ello poseen una gran energía capaz de obtener un alto efecto térmico. Por esta razón, los rayos UVB causan la mayoría de daños en la piel[1].

Nuestra piel posee dos mecanismos de protección propios contra la radiación solar, los cuales se activan con el contacto de los rayos UVA y UVB. Uno de ellos es la formación de una especie de capa protectora, como si fuera una ligera callosidad que dificulta la penetración de los rayos UV en la piel. El otro es la estimulación de la formación de melanina, la cual produce el bronceado de la piel tan deseado por muchos[2]. Ambos aumentan la protección propia de la piel frente a la exposición solar, aunque no ofrecen una protección duradera ni tampoco completa.

Los bebés y niños son especialmente propensos a una exposición solar de riesgo y tienden más a quemarse debido a su delicada piel. Sin embargo, hay también grupos de riesgo entre los adultos que pueden experimentar rápidamente las desagradables consecuencias de pasar demasiado tiempo bajo el sol. A estos grupos pertenecen aquellas personas de piel clara y con muchos lunares; igualmente sensibles son las personas que tengan cicatrices bastante recientes, de unos seis meses. Estos grupos deberían prestar especial atención a la elección de una protección solar adecuada y resguardarse a menudo en la sombra. Del mismo modo, es recomendable que los grupos de riesgo acudan a un dermatólogo para hacerse controles con regularidad.

Los rayos de sol: sin protección solar, los rayos UV penetran profundamente en la piel

Métodos de protección solar

A fin de evitar una quemadura solar y por ello prevenir algunas enfermedades, tienes diferentes métodos de protección solar a tu alcance. Al mismo tiempo, deberías tener en cuenta, por ejemplo, cuál es la vestimenta idónea a la hora de exponerte al sol, además de contar con un protector solar apropiado en la piel. A continuación, te presentamos varias opciones para que puedas protegerte del sol convenientemente y te mostramos diferentes accesorios que te pueden proporcionan debidamente sombra, ya sea en la playa, en el jardín o cuando te vayas de excursión.

Elección del factor de protección solar necesario

Para distinguir cuál es el protector solar más adecuado para ti, deberías saber qué factor de protección solar (FPS) se recomienda utilizar en la zona donde te encuentras y cuánto tiempo puedes quedarte bajo el sol según tu tipo de piel.

El tiempo de duración de la propia protección de la piel depende del fototipo. Puedes descubrir aquí cuál es tu fototipo y con ello la duración de tu propia protección. Los fototipos son muy útiles para catalogar las diferentes pieles y sus necesidades[3]

  • Fototipo I: piel muy clara y sensible con pecas, ojos claros, color de pelo desde pelirrojo hasta rubio claro, se quema pero no se broncea. Duración de la propia protección de la piel: 5-10 minutos
  • Fototipo II: piel blanca con o sin pecas, ojos claros, color de pelo desde rubio hasta castaño claro, consigue broncearse pero muy ligeramente. Duración de la propia protección de la piel: 10-20 minutos
  • Fototipo III: desde piel clara hasta intermedia, ojos oscuros, color del pelo desde rubio oscuro hasta castaño oscuro, se broncea más rápidamente. Duración de la propia protección de la piel: 20-30 minutos
  • Fototipo IV: desde piel intermedia hasta olivácea, ojos y pelo oscuros, se broncea muy rápido. Duración de la propia protección de la piel: 30-40 minutos
  • Fototipo V: piel morena oscura y sin pecas, color de pelo marrón oscuro o negro, ojos generalmente oscuros u ocasionalmente verdes, se broncea fácilmente. Duración de la propia protección de la piel: 40-50 minutos
  • Fototipo VI: piel muy oscura, color de pelo y ojos marrón muy oscuro o negro, se broncea muy fácilmente. Duración de la propia protección de la piel: 50-60 minutos

Es muy importante que te informes de qué índice UV tiene la región en la que estés; ya sea para poder ocuparte de tu jardín o para irte de vacaciones a la playa, debes conocer el factor de protección solar indicado. La intensidad del sol se mide en una escala del 1 al 12. En España se suelen alcanzar valores máximos de 9 e incluso 11 en verano[4]. En los trópicos, estos valores van en aumento hasta alcanzar valores máximos de 12. Los servicios meteorológicos correspondientes son los que se encargan de fijar el índice UV de cada región. Por lo tanto, para saber qué factor de protección solar vas a necesitar, puedes calcularlo gracias a la siguiente fórmula[5]:

  • El fototipo I necesita el valor del índice UV multiplicado por 4
  • El fototipo II necesita el valor del índice UV multiplicado por 3
  • El fototipo III necesita el valor del índice UV multiplicado por 2

El factor de protección solar (FPS) de la crema solar te ofrece un tiempo limitado para permanecer bajo el sol, gracias al cual la duración de la protección propia se ve aumentada. Si quieres saber el tiempo de protección en minutos, debes multiplicar la duración de tu propia protección, la cual depende de tu fototipo, por el FPS que aporta tu crema. De esta manera obtienes el tiempo máximo que puedes permanecer al sol. No obstante, este tiempo máximo bajo el sol no puede alargarse volviéndote a aplicar la crema.

Ejemplo del cálculo:

A José le gustaría pasar hoy más tiempo en el jardín. Es pelirrojo, tiene los ojos claros y su piel es muy clara y con pecas. Por lo tanto, José pertenece al fototipo I. En el parte meteorológico ha visto que hoy se espera un índice UV de 8 en su región. Para poder elegir el factor de protección solar adecuado, José debe multiplicar el índice UV por 4, ya que este es el valor que se corresponde con su fototipo. Por consiguiente, extrae un factor mínimo de protección solar de 32, el cual deberá utilizar si quiere hacer correctamente frente a los efectos del sol mientras está en su jardín.

A fin de descubrir cuánto tiempo puede quedarse al sol, José debe multiplicar el FPS por la duración de la propia protección de su piel. Como él posee el fototipo 1, dicha duración asciende a menos de 10 minutos. Con ello, logra un tiempo máximo de permanencia bajo el sol de 320 minutos.

De esta forma, José tiene todos los datos relevantes para la protección solar necesaria para su región y su actividad, y puede repartir debidamente su tiempo de exposición al sol.

AtenciónLos resultados de dichos cálculos son sencillamente valores indicativos. Para obtener un valor realista, deberías restarle entre un 30  y un 40% al resultado.

AtenciónLos resultados de dichos cálculos son sencillamente valores indicativos. Para obtener un valor realista, deberías restarle entre un 30  y un 40% al resultado.

Protección completa con crema solar

Tanto la crema como la leche solar te ofrecen una protección integral frente a una excesiva exposición a los rayos del sol. Puedes evitar una posible quemadura solar si tienes en cuenta cuál es el factor de protección solar adecuado y si vigilas el tiempo que pasas bajo el sol. Debido a los innumerables productos para la protección solar que hay en el mercado, a continuación te mostramos las características con las que deberían contar  siempre:

Crema solar: utiliza siempre suficiente leche solar y repártela también la por toda la cara.
  • factor de protección solar adecuado
  • protección contra ambos tipos de radiación, UVA y UVB
  • resistencia al agua
  • buena adherencia en la piel
  • buena tolerancia cutánea

El tipo de protección solar indicado para ti dependerá de tus preferencias y tipo de piel. Se recomienda que las personas con pieles más secas tiendan a usar cremas solares, ya que estas contienen más aceites, con los cuales la piel se reseca menos. En cambio, gracias a su alto contenido en agua, la leche solar es mejor para pieles mixtas o grasas. Si bien el protector solar en espray se extiende rápida y fácilmente, este debe aplicarse concienzudamente y esparcirse uniformemente.

No olvides ir poniéndote crema solar regularmente para preservar la protección contra el sol todo el tiempo. Sin embargo, debes tener presente que, aun renovando la crema protectora, el tiempo máximo de permanencia bajo el sol no se puede alargar. Aquí encontrarás más consejos sobre el uso apropiado de la crema de sol.

Protección solar con la ropa adecuada

La clave para contar con la protección solar idónea tanto para el día a día como para las vacaciones es vestir la ropa adecuada. Solamente podrás obtener una protección integral combinando prendas de vestir largas y protectores solares. Debes procurar llevar prendas largas y ligeras que cubran la mayor parte posible de tu piel. Adicionalmente, deberías llevar siempre algún sombrero, con el fin de evitar una insolación o una quemadura.

La ropa especial con protección UV, con FPS integrado, puede protegerte también de las quemaduras solares. Se trata de piezas elaboradas con tejidos que, o bien están trabajados de tal forma que son especialmente tupidos y consiguen absorber y reflejar los rayos UV mejor gracias al uso de fibras sintéticas, o bien son particularmente impermeables[6]. A la hora de comprar dichas prendas, ten en cuenta que deben poseer un factor de protección solar de, por lo menos, 30 (mejor aún, si es 40 o más) y calidad certificada, así como la certificación UV Standard 801[7]. La ropa con protección UV es recomendable para niños pequeños, adultos que trabajen al sol y deportistas.

Los expertos aconsejan no solo proteger el cuerpo de los rayos UV, sino también los ojos. Aparte del uso de un sombrero con visera, las gafas de sol también ayudan a evitar posibles inflamaciones de la conjuntiva y la córnea. Igualmente, es recomendable protegerse los ojos en los lugares a gran altitud y en la nieve. Las gafas de sol deben presentar obligatoriamente el sello de calidad CE y símbolos como “UV 400” y “100% UV” [8]. En último lugar, el color de las lentes es también importante en la elección de las gafas idóneas, por lo que es recomendable acudir a una tienda especializada para ser asesorado en base a nuestras necesidades.

Objetos que ofrecen sombra cuando estamos de viaje

Aunque la protección solar y la vestimenta adecuada puedan protegerte de una quemadura solar, deberías evitar una larga exposición al sol, ya que el calor no solo afecta a la piel, sino también a la circulación. Una insolación puede ser la consecuencia de pasar mucho rato al sol. Por lo tanto, busca siempre la sombra y espacios más bien frescos para regular tu temperatura corporal. Sin embargo, a menudo esto resulta imposible. Ya sea trabajando en el jardín o yendo a la playa, faltan muchas veces árboles que nos procuren sombra. Con el fin de remediarlo, te presentamos a continuación distintos objetos que te proporcionarán sombra:

Por supuesto, la sombrilla es ya un clásico cuando se trata de protegerse del sol. Las hay de todos los colores, formas y tamaños, por lo que no solo es perfecta para el balcón o la terraza, sino que es también la compañera perfecta en excursiones.

  • Ventajas: fácil de transportar, fácil de instalar
  • Desventajas: ninguna protección contra el viento, resulta difícil adaptarla a la posición del sol

Si te decides por una sombrilla, no te olvides de comprobar si esta tiene protección UV. Esto viene normalmente indicado en las instrucciones de uso del objeto. La mayor protección que se ofrece en estos casos es UPF 50+[9]. Además, la sombrilla debe poseer una base lo suficientemente pesada como para soportar ráfagas de viento. En numerosas playas pueden alquilarse sombrillas, de esta manera no hace falta llevarlas de aquí para allá.

Sombrilla: una familia monta una sombrilla en la playa.
Paravientos: un paravientos con paredes laterales ofrece protección contra el viento en la playa.

Una variante habitual para la protección solar en excursiones es el paravientos. En este caso, puedes hasta elegir entre modelos pop-up, que se abren automáticamente, y las versiones más clásicas, que se montan a mano.

  • Ventajas: protección contra el viento, opaco
  • Desventajas: no todos los modelos aguantan en pie rachas de viento muy fuertes

También debes asegurarte de que el modelo aleje los rayos UV y, por lo tanto, proteja la piel. Asimismo, deberías elegir un paravientos estable que pueda hacer frente al viento. Para esto, comprueba que tiene una superficie suficientemente amplia y si el modelo incluye piquetas para amarrarlo al suelo. Alternativamente, hay también versiones aptas para la playa que se pueden asegurar en la arena.

Paravientos: un paravientos con paredes laterales ofrece protección contra el viento en la playa.

Otra variante portátil es el toldo. Este puede montarse individualmente y procura sombra tanto en el jardín como en excursiones.

  • Ventajas: pantalla de privacidad, protección contra el viento
  • Desventajas: sensible a las ráfagas, hay que adaptarlo a la posición del sol

Un toldo debería mostrar cierta estabilidad. Si quieres instalar un toldo fijo en el jardín, tienes que prestar atención a la calidad del material y dejarte aconsejar en un comercio especializado. Un toldo portátil debería tener cantos reforzados y estar provisto de corchetes metálicos para que no se desgarre[10]. En este caso también hay que considerar la protección UV.

A continuación te ofrecemos un pequeño resumen de las principales medidas en lo que a protección solar respecta[11]:

Protección solar en la playa: un resumen de los métodos de protección solar más importantes.

ConsejoA medida que se desgastan los materiales de sombrillas, paravientos o toldos y se vuelven porosos, disminuye también la protección solar que proporcionan. Por eso debes ir renovando estos objetos con regularidad.

ConsejoA medida que se desgastan los materiales de sombrillas, paravientos o toldos y se vuelven porosos, disminuye también la protección solar que proporcionan. Por eso debes ir renovando estos objetos con regularidad.

En resumen

Para evitar una quemadura solar o insolación, debes usar siempre una protección completa contra los rayos UV del sol, ya sea en las vacaciones o en el día a día. Elige prendas largas pero ligeras a fin de tapar la mayor extensión de la piel posible. Adicionalmente, deberías llevar protección solar sobre la piel, lo cual impide por un periodo de tiempo determinado sufrir quemaduras solares. Tampoco olvides pasar tiempo en la sombra de vez en cuando para que no te calientes demasiado. Los objetos portátiles que proporcionan sombra son una muy buena idea, entre ellos tenemos sombrillas, paravientos y toldos. Toda la información importante y demás consejos sobre protección solar los puedes encontrar en nuestro práctico PDF, el cual puedes descargarte aquí.

Fuentes de información

[1] https://www.cancer.org/es/cancer/cancer-de-piel/prevencion-y-deteccion-temprana/que-es-la-radiacion-de-luz-ultravioleta.html

[2] https://www.elsevier.es/es-revista-offarm-4-articulo-pigmentacion-piel-i-melaninas-conceptos-13070745

[3] http://saloncarmen.es/blog/proteccion-solar-segun-fototipo-piel/

[4] http://www.aemet.es/es/eltiempo/prediccion/radiacionuv/ayuda

[5] http://www.farmacialavapies.com/piel-cabello/como-calcular-el-factor-de-spf-es-correcto-para-ti

[6] http://cancerdepiel.org/prevencion/proteccion-solar/la-ropa

[7] http://www.aitex.es/etiqueta-uv-standard-801/

[8] https://www.efesalud.com/gafas-de-sol-pautas/

[9] http://www.sombrillas-sindo.com/obravia/

[10] https://pergolasyjardin.com/toldos-vela/

[11] https://www.cancer.org/es/cancer/cancer-de-piel/prevencion-y-deteccion-temprana/proteccion-contra-rayos-ultravioleta.html

Fuentes de las imágenes

iStock.com/Imgorthand
iStock.com/PeopleImages
iStock.com/pixdeluxe
iStock.com/SonjaBK