global.uvp.bar.1

Calidad para sentirte y verte mejor

Aprox. 50% más materias primas sostenibles

Gran selección

Moda para toda la familia

Expertos en moda

Looks hechos para ti

Filtro
Los filtros te ayudarán. Usando los filtros encontrarás más rápido lo que buscas.
Para quién
Sexo
Talla EU
Color
Precio
Descuento
Marca
Material
Sostenibilidad
Escote
Cuello
Largo de la manga
Diseño
Colección

El forro polar, tu piel exterior

A sus excelentes prestaciones funcionales, el forro polar añade una estética casual y deportiva muy atractiva, que sienta estupendamente con unos pantalones de pana en color caqui, una camiseta básica de Bio Cotton, el algodón orgánico que nos encanta en C&A, y unas botas en tono caoba. La chaqueta de entretiempo en tono arena y el forro polar en color chocolate conforman un look masculino impecable, con el que podrás explorar la jungla urbana o aventurarte en la naturaleza.

El descubrimiento del forro polar se debe a Aaron Feuerstein, propietario de una empresa centenaria que se llamaba Malden Mills y que ahora ha sido rebautizada como Polartec. Él creó este tejido de punto sintético que aísla del frío y que, curiosamente, decidió no patentar para agilizar su difusión. Este acto de generosidad, en 1981, se vio recompensado con un éxito que superó sus expectativas iniciales, mucho más allá del ámbito de la montaña.

Si sales de excursión uno o dos días, el forro polar es tu compañero de referencia. No importa si apuestas por el turismo urbano o el natural: contar con él te permitirá reducir tu equipaje, pero no tu calidez. En el caso de las chicas, un forro polar con cremallera en tono fucsia sobre una camiseta térmica negra, unos pantalones deportivos grises y un buen calzado es cuanto necesitas para reflejar esa belleza de amazona que las caracteriza. En cuanto a ellos, un forro polar azul petróleo, una camiseta celeste, unos pantalones de explorador en tono beis y unas botas de montaña en tonos navy conforman un outfit impecable para conquistar el monte.

Forros polares

Forro polar

Forros polares, cálidos y ligeros

El forro polar es una de esas prendas sorprendentes, que suele pasar desapercibida hasta que se convierte en imprescindible. No es solamente un elemento utilísimo en la ropa de montaña, donde templa el cuerpo sin engrosar las capas ni incrementar el peso. Es mucho más, porque la ligereza y la calidez forman parte del ADN de este descubrimiento, uno de los avances tecnológicos más importantes de la producción textil contemporánea.

29 Artículos
Vista de productos
  • 1
Subir

Ventajas y características del forro polar

Pocas prendas iniciaron su lanzamiento con ventajas diferenciales tan concretas y reconocibles como el forro polar. Se trata de un tejido hidrófobo, capaz de repeler el agua, por lo que es una buena opción los días de diluvio, bajo un chubasquero y, a cuerpo, los días de lluvia fina. Se seca rápidamente, lo que refuerza sus prestaciones. Además, ofrece comodidad y ligereza, al tiempo que se convierte en la alternativa perfecta para los alérgicos a la lana. Por otra parte, es un tejido respetuoso con el medioambiente pues, pese a ser sintético, suele elaborarse con PET, material habitualmente procedente de botellas recicladas y, por ello, sostenible.

El forro polar incluye, por lo tanto, una tela duradera, cálida y adaptable, a la que a menudo se conoce como vellón. El PET es un tejido de punto sintético dotado con aislamiento térmico, cuya tipología principal viene determinada por el gramaje de espesor que incorpora. Así, los más habituales, de más a menos gruesos (y, en consecuencia, flexibles), son 300, 200, 100 y micro. La presencia de capa doble y aislamiento, o no, determina su capacidad de contrarrestar el frío exterior en sus usuarios. En la tienda online de C&A puedes encontrar todas estas variantes. 

El mantenimiento de estas prendas resulta cómodo y sencillo, ya que por lo general los forros polares pueden lavarse en la lavadora y se secan en seguida. En casos especiales, algunos fabricantes aconsejan no lavarlos a más de 30 o 40 ºC, si bien no suele ser lo habitual. Por ello, conviene consultar las instrucciones incluidas en la etiqueta y seguirlas a rajatabla. Eso sí, el forro polar no admite el uso de la plancha, por lo que lo mejor es colocarlo extendido sobre una toalla, encima de una superficie plana, y permitir que se vaya secando solo, lo cual se producirá en poco tiempo.

Una cuestión a tener en cuenta es que, en ocasiones, se confunde el forro polar con el softshell. Esta prenda, de origen británico, ofrece aislamiento contra el viento, pero protege menos de la lluvia y la nieve, aportando un cierto aislamiento térmico y un aceptable nivel de transpiración.

La elección de un buen forro polar ha de tener en cuenta las características fisonómicas de los hombres o las mujeres que van a utilizarlos. Se trata de una prenda invernal distinta a las demás, pues resulta ligera y suele marcar más la silueta de sus usuarios, precisamente porque elimina la necesidad de utilizar muchas capas. Por ello, conviene fijarse en el diseño de los mismos: hay chaquetas y suéteres de forro polar que se ciñen más o menos al cuerpo. ¿Tienes cinturita de avispa y un tono muscular atlético y atractivo? Apuesta por los modelos más ceñidos. En el caso contrario, no te preocupes. Un forro polar en un tono bonito, por ejemplo magenta, camel o pistacho, te permitirá lucir una presencia femenina atractiva en todo momento.

Recuerda que existen, en función del sexo, tres tipos de forros polares: masculinos, femeninos y unisex. Esta es otra de las ventajas que te ofrecen. En un fin de semana romántico con tu pareja, viene genial llevarse un par de ellos e intercambiarlos indistintamente, con lo que podrás incrementar tus outfits de manera significativa. Por ejemplo, ¿habéis organizado un pícnic en el parque nacional de tu comarca? Ponte una chaqueta polar negra sobre una sudadera fina en color yema de huevo y luce este tándem con unos pantalones deportivos de algodón en gris marengo. Como complementos, unos botines deportivos, una gorra americana y tu mejor sonrisa. ¡No necesitas más para ser el más seductor, o seductora, de la ribera!

Y, por la noche, cambia de estilo sin cambiar de prenda. Coge la sudadera de tu acompañante e incorpórala a un look nocturno. No importa tanto de qué color la lleve, aunque podemos imaginarla en un bonito color petróleo, que quedará genial sobre una camisa o una blusa blanca con estampado print. ¿Quieres incluir un toque femenino a tu presencia? Una falda larga y vaporosa, tipo túnica, y unas sandalias romanas conformarán una presencia de inspiración romántica, un tanto hippie, con la que te sentirás cómoda y estilosa. Si prefieres potenciar tu lado más guerrero, unos pantalones de loneta con bolsillo y estampado militar te quedarán geniales. En el caso de los chicos, tu tejano favorito y unas botas retro con aire punk te harán triunfar.

El forro polar es, asimismo, una opción de urgencia perfecta para ir a recoger a los niños al colegio o acompañarlos al parque. No cuesta nada llevarlo bajo el brazo, por si acaso, o enfundártelo si ya está refrescando. El forro polar encaja a la perfección con los conjuntos denim, bajo cazadoras vaqueras o con pantalones tejanos y camisas vaqueras. 

Por último, debes recordar que se trata de una excelente alternativa como prenda deportiva, tanto masculina como femenina, antes, durante y después de la actividad física. En C&A contamos con una estupenda selección de prendas asequibles, elaboradas con diseños de última generación, con el nivel de calidad que necesitas para cada uso y sin mermar tu presupuesto.