global.uvp.bar.1

Calidad para sentirte y verte mejor

Aprox. 50% más materias primas sostenibles

Gran selección

Moda para toda la familia

Expertos en moda

Looks hechos para ti

Familia en la nieve

Esquiar sin riesgos: normas y consejos

Con la llegada del invierno son muchos los españoles que aprovechan su tiempo libre para ir a esquiar. Algunos esperan hasta un año entero para disfrutar del aire puro y fresco de la montaña y divertirse practicando su deporte favorito rodeados de nieve. Aunque esquiar es una actividad lúdica y divertida, en las pistas de esquí también pueden producirse accidentes. La mayoría de ellos se deben a la inexperiencia, al desconocimiento de las normas más básicas o a la imprudencia.

Para evitar cualquier tipo de contratiempo, te ofrecemos una serie de consejos de comportamiento en las pistas de esquí e indicaciones para escoger el equipamiento más adecuado para que puedas esquiar con total seguridad.

Consejos para esquiar sin riesgos

Para esquiar, debes guiarte por tu intuición y no sobrevalorarte, por eso es mejor empezar poco a poco que lanzarse de cabeza a la aventura. Ve mejorando paso a paso y sé realista con tus habilidades.

Antes de comenzar a bajar por las pistas de esquí, debes cumplir con dos requisitos previos básicos:

  • Estado físico: debes estar siempre atento, tener resistencia y estar en buena forma física.
  • Técnica: debes esquiar con esmero, prudencia y sin malgastar tu energía.

Justo antes de comenzar a bajar por las pistas debes realizar lo siguiente:

  • Ejercicios de calentamiento: estira tus músculos para reducir el riesgo de lesionarte.
  • Revisa tu equipo de esquí: para ascender y deslizarte por las pistas de esquí, es indispensable comprobar las fijaciones. El personal de la estación cualificado para ello puede asesorarte.

El tiempo también es un factor determinante para la seguridad. La travesía puede resultar más peligrosa si hay mala visibilidad o nevadas.

Es muy importante que estés atento en todo momento cuando estés esquiando. No uses auriculares porque te percatarás demasiado tarde —o simplemente no lo harás— de los esquiadores que estén cerca de ti. Además, tu sentido del equilibrio puede verse perjudicado si los usas mientras esquías. El alcohol tampoco te ayudará: aun cuando te apetezca tomar una cerveza, debes saber que el alcohol empeora tu percepción de la realidad y tu capacidad de reacción. Por tu seguridad, es mejor que evites el consumo de alcohol en las pistas. Existe una amplia variedad de bebidas sin alcohol que te ayudarán a hidratarte o entrar en calor, si lo necesitas.

Atención

Para prevenir lesiones, no te olvides de los ejercicios de calentamiento y estiramiento antes de empezar a esquiar.

Reglas de comportamiento para las estaciones de esquí

La Federación Internacional de Esquí (FIS) establece un decálogo de reglas de comportamiento para esquiadores y deportistas de snowboard. Estos consejos para esquiar, respaldados, a su vez, por la Asociación Turística de Estaciones de Esquí y de Montaña (ATUDEM), se aplican en las pistas de esquí españolas y sirven como base a la hora de evaluar posibles accidentes[1]. Estas reglas son la base de la convivencia entre quienes practican deportes de nieve. Estas son las 10 reglas que propone la FIS:

  1. Respeto. El esquiador debe comportarse de tal forma que no ponga en riesgo la integridad física del resto de esquiadores.
  2. Control y comportamiento. El esquiador debe esquiar a una velocidad a la que pueda controlar la situación. Ten en cuenta las condiciones climatológicas, la visibilidad y el tráfico de esquiadores de las pistas de esquí.
  3. Elección de la ruta adecuada. El esquiador debe elegir una ruta de modo que no ponga en peligro a otros esquiadores, prestando especial atención cuando se acerque por detrás a otro esquiador.
  4. Adelantamientos. El esquiador debe mantener una distancia de seguridad suficiente cuando adelante a otros esquiadores. También debe tener en cuenta a los esquiadores sucesivos.
  5. Entrada en la pista. Si el esquiador quiere entrar en una pista de esquí o reanudar la ruta tras haber hecho una parada, debe tener especial cuidado con los otros esquiadores.
  6. Parada. El esquiador no debe parar en lugares demasiado estrechos o con poca visibilidad. En caso de caída, dejará libres esas áreas de inmediato.
  7. Ascenso y descenso a pie. Para ascender o descender a pie, el esquiador debe mantenerse a un lado de la pendiente.
  8. Señales. El esquiador debe prestar atención a las indicaciones y señales de la pista de esquí.
  9. Prestación de ayuda. Si el esquiador es testigo de un accidente, deberá prestar ayuda.
  10. Identificación en caso de accidente. En caso de estar implicado en un accidente o haber sido testigo de uno, el esquiador estará obligado a facilitar sus datos personales.

Cabe señalar que para el esquí de fondo se establecen otras reglas específicas.

Atención

Las pistas de esquí se clasifican por colores dependiendo de su dificultad. Cuanto más elevada es la pendiente, más peligrosa es la pista.

Grados de dificultad de las pistas de esquí

Las pistas de esquí se clasifican por colores dependiendo de su dificultad. En el reglamento interno de la ATUDEM se indica que cuanto más elevada es la pendiente, más peligrosa es la pista. A pesar de que en España no existe una legislación específica que regule la clasificación de las pistas de esquí, sí que se siguen criterios establecidos en normativas internacionales para determinar la dificultad y los colores de las mismas:

  • Verde: La pista de esquí no tiene más de un 15% de pendiente longitudinal y transversal, con excepciones en tramos cortos. Estas pistas son adecuadas para principiantes.
  • Azul: La pista de esquí no tiene más de un 25% de pendiente longitudinal y transversal, con excepciones en tramos cortos de zonas abiertas. Estas pistas son adecuadas para principiantes.
  • Rojo: La pista de esquí no tiene más de un 40% de pendiente longitudinal y transversal, con excepciones en tramos cortos de zonas abiertas. Estas pistas solo se recomiendan a esquiadores con experiencia.
  • Negro: La pista de esquí tiene más de un 40% de pendiente longitudinal y transversal. Estas pistas requieren una técnica adecuada y mucha experiencia. Solo deben ser utilizadas por muy buenos esquiadores.

Se debe tener en cuenta que esta clasificación y codificación por colores puede variar de un país a otro, por lo que recomendamos informarse al respecto cuando se esquía en el extranjero.[2]

Pista de esquí y telesilla

En todo caso, es importante permanecer siempre en la pista y hacer caso a las señalizaciones. A partir del nivel 3 de riesgo de avalancha no debes permanecer en la pista de esquí. Las zonas de riesgo de avalancha o de placas de hielo nunca deben transitarse (lo mismo sucede con las pistas cerradas o bloqueadas). Presta atención a las luces de aviso de la zona y a los paneles informativos de la estación.

Consejos para esquiar de forma segura: telesillas y telesquís

Hay dos sistemas básicos de remonte para subir a lo alto de una pista: el telesilla y el telesquí. Con un poco de práctica, ambas variantes resultan sencillas de utilizar para cualquier esquiador. Aun así, existe una serie de reglas de comportamiento, respaldadas por la ATUDEM a través de su reglamento interno[3], que garantizan el uso seguro y sin complicaciones de estos sistemas de remonte:

Uso seguro del telesquí

  1. Úsalo ordenadamente y sin prisas. Hay dos tipos de telesquí: los de una y los de dos plazas.
  2. Para subir, coge los esquís con una mano y acércate rápidamente al punto de subida. A continuación, sitúate en el telesquí y agarra la barra de remolque con la mano que te queda libre.
  3. No te sientes en la barra, mantente de pie. Inclínate ligeramente contra ella y déjate arrastrar.
  4. Mantén el equilibrio durante todo el trayecto. En el caso de telesquís de doble plaza, evita apoyarte en la barra de tu compañero.
  5. Mantente en la trayectoria del telesquí y avanza de forma constante.
  6. Si te caes, deberás dejar libre la zona de inmediato.
  7. Prepárate para el momento de la bajada y asegúrate de que tu ropa no se haya quedado enganchada a alguna parte del telesquí.
  8. La bajada del telesquí debe efectuarse rápidamente y hacia la dirección a la que el telesquí se dirige. Suelta la barra y no te des la vuelta.
  9. Deja libre la zona de bajada tan pronto como sea posible para que el resto de esquiadores dispongan de espacio para hacer su maniobra.

Uso seguro del telesilla:

  1. En el caso del telesilla también hay unas pautas que es conveniente seguir. Los niños deben cumplir con una altura mínima para poder utilizarlo. Para acortar el tiempo de espera, no dejes asientos libres.
  2. Para subir, acércate rápidamente a la cinta transportadora o a la zona de subida y coge los bastones con una mano. Deberás fijar la vista hacia los telesillas que se acercan por detrás. Al sentarte, la barra se cerrará fijándose en el asiento de al lado. Apoya los bastones en la rejilla y mantenlos así durante el trayecto.
  3. Durante el trayecto debes mantener la calma y, sobretodo, no balancearte. Espera hasta bajar. No lances objetos. Fumar en esta zona está totalmente prohibido.
  4. En caso de que el telesilla se pare, mantén la calma y tranquiliza a tu compañero en caso de que sea necesario. Espera hasta recibir indicaciones. No saltes a la pista de esquí, ya que la altura es considerable y puedes poner seriamente en riesgo tu integridad física.
  5. Prepárate para la bajada. No te quites el cinturón de seguridad hasta que no veas el cartel que así lo indique. Justo antes de la llegada, debes levantar las puntas de los esquís.
  6. Baja por el lugar correcto y deja libre la zona de bajada inmediatamente.

Estos son los consejos para el uso del telesquí y el telesilla, pero para estar al tanto de reglas más específicas para cada tipo de sistema de remonte, infórmate con la ayuda del personal especializado que encontrarás en la estación.

El equipo de esquí más adecuado: ¿cómo elegirlo?

En la mayoría de deportes es importante contar con una equipación que garantice nuestra seguridad y confort. En el esquí esto no solo es relevante, sino que se convierte en algo fundamental. A continuación, te ayudamos a elegir el equipo de esquí más adecuado para la práctica de este deporte. A parte de los elementos de protección, también es importante contar con ropa de esquí que nos permita preservar nuestra temperatura corporal y mantenernos secos, además de dejarnos libertad de movimiento. Para ello, tenemos la opción de los pantalones y chaquetas especiales para la nieve. Para ganar en visibilidad en la pista, se recomienda el uso de ropa reflectante con colores llamativos. Y no te preocupes por el bolsillo, ya que la ropa de esquí no ha de ser necesariamente cara. C&A te ofrece un amplio surtido de ropa de esquí tanto para hombres como para mujeres. Además, aquí encontrarás toda la información sobre ropa de esquí para niños.

Idea

Los choques y caídas en un deporte como el esquí son habituales, por lo que es fundamental disponer de un equipo que se ajuste a tus necesidades y te proteja de forma adecuada.

El casco de esquí: un imprescindible para todo el mundo

El casco de esquí protege la cabeza y evita lesiones (e incluso cosas peores). A la hora de comprarlo no es necesario recurrir a la gama de cascos caros, pero sí debes tener en cuenta cuáles son las características de un buen casco para la práctica del esquí.

La norma UNE-EN 1077:1996 garantiza la rigidez del casco de esquí y la protección contra objetos punzantes. Algunos sellos de calidad relevantes son CE, TÜV o GS[4].

Elegir la talla y la forma correcta es fundamental: el casco de esquí no debe deslizarse en ningún caso, ni siquiera cuando no dispone de correa de sujeción para la barbilla. La mejor manera de probarse un casco es moviendo ligeramente la cabeza cuando lo lleves puesto: si tu cuero cabelludo se mueve contigo, es que has encontrado la talla adecuada.

Si el casco dispone de correa para la barbilla, esta debe fijarse de tal forma que no te resulte molesta. Es preferible que la correa esté acolchada, también en la zona de cierre. Es recomendable comprobar si puedes abrir y cerrar la hebilla con los guantes de esquí puestos.

Elementos de protección para esquiadores

El casco de esquiar, aunque esté en buenas condiciones, debería cambiarse cada 3 o 5 años para evitar el desgaste del material. Si ha sufrido cualquier tipo de daño, hay que cambiarlo por uno nuevo de forma inmediata.

Las gafas de esquí adecuadas

Las gafas de esquí deben quedarnos estables pero sin dejarnos huellas por presión en la piel. Entre el casco y las gafas de esquí no debe entrar aire. Por ello, se recomienda comprar primero el casco y, una vez lo tenemos, llevarlo consigo para probarse las gafas.

Las lentes de las gafas de esquí deben proteger de las radiaciones UV y permitir una visión óptima bajo cualquier tipo de luz. Para ello, también se pueden adquirir gafas con lentes intercambiables. También es importante que las lentes sean resistentes a los choques y a las roturas, para que si te das un golpe, ninguna astilla de las gafas te golpee en los ojos.

Las gafas de esquí más modernas disponen de un recubrimiento que evita que se empañen. También las hay que cuentan con sistemas de ventilación. Una vez terminada nuestra jornada de esquí, las gafas deberían poder secarse con facilidad.

Las personas que necesitan gafas graduadas pueden adquirir modelos especiales que permiten el uso combinado de sus gafas habituales con las de esquí. Además, muchas empresas de óptica fabrican gafas de esquí graduables.

Los guantes de esquí

Por una parte, los guantes de esquí protegen las manos del frío y de posibles heridas. Para ello, los guantes deben estar fabricados con material resistente, que proteja del viento y que sea impermeable. Sé precavido y no compres guantes de esquí que te queden demasiado ajustados, ya que harán presión sobre la circulación de la sangre y las manos se te enfriarán más fácilmente.

Protección para la espalda

Aunque esto no sea una novedad en el mundo del deporte profesional, cada vez son más los aficionados que optan por las protecciones de espalda para esquiar. Estas evitan que objetos punzantes dañen la espalda y ayudan a disminuir el impacto sobre esa zona en caso de caída. Existen protectores de espalda para atarse o ponérselos como un chaleco que pueden ajustarse con mayor o menor intensidad, según se desee.

Te decidas por la opción que te decidas, cuando te lo pongas, asegúrate de que el protector cubre la columna vertebral al completo. Debes fijarte en la norma 89/686/EEC Cat 2, que garantiza la equipación de protección individual.[5] Además, el protector de espalda deberá ser resistente a la temperatura y a la humedad y poseer, como mínimo, una zona de protección. Así mismo, deberás reemplazarlo tras 5 años de uso o en caso de que se dañe.

Cómo elegir las botas de esquí

Unas botas de esquí deben cumplir con varios requisitos. Por supuesto, deben proteger de lesiones, especialmente en las articulaciones del tobillo. Aparte de proteger, hay que tener en cuenta que las botas sirven también para aplicar al esquí la fuerza que hacemos con el cuerpo. Puesto que cada persona tiene sus características y necesidades, es complicado hacer una recomendación general sobre qué forma deben tener las botas para esquiar. En los comercios especializados te pueden tomar medidas del pie para que luego puedas escoger el tipo de bota y talla más adecuados.

Debido al desgaste de los materiales, es recomendable cambiar de botas, como mínimo, cada 8 años. Para conservarlas, debes guardarlas solamente cuando estén secas y con las hebillas cerradas.

En resumen

Esquiar debe ser, ante todo, divertido. Si sigues los consejos para esquiar que te hemos propuesto y valoras tus capacidades de forma realista, no hay nada de lo que preocuparse. Y recuerda que es fundamental el respeto mutuo con tus compañeros de pista.

Una premisa importante para esquiar de forma segura es contar con el equipamiento adecuado. No tiene por qué ser un equipo caro, pero debe cumplir con las normativas y adaptarse de forma adecuada a tu cuerpo. Déjate asesorar siempre que puedas.

¡Que te diviertas esquiando!

Aquí puedes descargar un PDF con toda la información sobre comportamiento seguro en las pistas de esquí.

[1] http://www.atudem.es/20151028/Reglamento-interno.aspx

[2] http://www.soloski.net/index.php/articulos/2229-niveles-de-dificultad-de-las-pistas-de-esqui

[3] http://www.atudem.es/20151028/Reglamento-interno.aspx

[4] http://www.csd.gob.es/csd/instalaciones/politicas-publicas-de-ordenacion/actuaciones-en-el-ambito-tecnico/equipos-de-proteccion-normas-europeas

[5] https://eur-lex.europa.eu/LexUriServ/LexUriServ.do?uri=CELEX:31989L0686:ES:HTML