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Una madre lleva a sus dos hijos al colegio

Seguridad vial de camino a la escuela

El camino de casa a la escuela entraña una serie de riesgos para la seguridad de los niños. Son muchos los factores que pueden provocar situaciones peligrosas, como calles con mucho tráfico, la falta de visibilidad provocada por los vehículos aparcados, obras o pasos de peatones mal señalizados. Los más pequeños perciben el tráfico de una forma distinta a como lo hacemos los adultos y es habitual que no juzguen bien lo que sucede a su alrededor. En 2015, alrededor de 1.900 niños entre 0 y 14 años fueron víctimas, como peatones, de algún tipo de accidente de tráfico[1]. Esta vulnerabilidad es motivo suficiente para que padres y madres tengan en cuenta la seguridad de sus hijos cuando estos emprendan el camino diario hacia la escuela.

Caminando a la escuela

Los niños deberían ir a pie a la escuela siempre que sea posible. Si la situación lo permite, prescinde del coche para llevar a tu hijo al colegio. Caminar les viene bien a los más pequeños, les toca el aire fresco y hacen ejercicio, a la vez que aumenta su capacidad de concentración y promueve su autonomía. Por otra parte, cuantos menos vehículos haya circulando por las calles, más aumenta la seguridad vial, hay menos embotellamientos y los niños pueden llegar a la escuela más tranquilamente.

Escoge la ruta más segura

Hay una cosa que debemos tener en cuenta: el camino más corto no siempre es el más seguro. Cuando planifiques la ruta para ir al colegio, para atención en factores como el volumen de tráfico y los dispositivos de seguridad vial que hay a lo largo del recorrido. Es preferible la seguridad a la rapidez. Una calle con muchos semáforos y pasos de peatones puede ofrecer más seguridad y ser la más conveniente, aunque se trate de un desvío en vez de un atajo. En algunos casos, las escuelas o algunas asociaciones locales ofrecen planes de ruta que ayudan a los niños y padres a encontrar la ruta más segura, indicando los elementos del tráfico más importantes y las zonas peligrosas a tener en cuenta.

Practicad juntos el trayecto a la escuela

Es muy recomendable que padres e hijos hayan recorrido juntos el camino a la escuela los días previos al inicio de curso. Esta especie de ensayo hay que hacerlo en la hora habitual de ir al colegio, no en fin de semana o en días festivos, para encontrarse en las situaciones habituales y propias del horario escolar. Tienes que aprovechar esta práctica para informar a tus hijos de los posibles peligros existentes en el camino y, sobre todo, para practicar con el ejemplo. Es la ocasión para comportarse de manera responsable y ser un modelo a seguir para tus hijos, así aprenderán de ti a moverse con seguridad entre el tráfico urbano.

Incluso el primer día de clase, antes que vayan solos al colegio, los padres deben acompañar a sus hijos en su camino a la escuela. Observa a tu hijo y deja que explique los diferentes elementos y puntos a los que hay que prestar especial atención al largo de la ruta. Esto te permitirá comprobar cómo de seguro se siente y corregir los posibles errores. Y no te olvides de felicitarle siempre por el trabajo bien hecho.

Enseña las reglas de tráfico

La educación vial infantil es sumamente importante para que los más pequeños sepan evitar las situaciones peligrosas. Por esa razón, es fundamental que enseñes a tu hijo las normas de tráfico más importantes. Remárcale la importancia de prestar especial atención cuando cruce la calle. Aunque haya un paso de peatones, los vehículos no siempre se detienen y eso provoca accidentes porque los niños cruzan confiados, por eso tienen que aprender a actuar correctamente en un cruce peatonal o en un semáforo. Aquí tienes algunos consejos que puedes darle a tu hijo:

  • Cuando el semáforo esté en rojo, para siempre y espera sin impacientarte
  • Mira hacia izquierda y derecha varias veces antes de cruzar la calle
  • No cruces la calle corriendo entre coches aparcados
  • Antes de cruzar un paso de peatones, busca el contacto visual con los conductores y hazles una señal con la mano indicando que vas a cruzar
Niños en edad escolar caminan por la nieve hacia el colegio

Id con tiempo

Ir a la escuela con prisas puede poner en riesgo la seguridad, por eso hay que ir con tiempo por la mañana para evitar cualquier tipo de apuro. También es muy importante desayunar bien y equilibrado, para que los niños estén más atentos durante el camino a la escuela.

Infórmate de los programas de ruta escolar

Algunos centros educativos, asociaciones e instituciones ponen en marcha programas para ayudar y garantizar la seguridad de los escolares en su camino al colegio. Estos programas suelen contar con asistentes que ayudan a cruzar la calle de forma segura, indican las zonas donde hay que prestar especial atención o acompañan a grupos de niños al largo de la ruta. Más allá de estos programas, también es útil que los niños vayan en parejas o en grupo a la escuela, ya que así pueden cuidarse los unos a los otros.

A la escuela en autobús

Cuando se viaja en autobús escolar el riesgo de accidentes es mucho menor que cuando se va a pie. Eso sí, los niños deben usar los asientos disponibles y abrocharse debidamente el cinturón, ya que en caso de un frenado de emergencia o de un accidente, este impedirá que salgan disparados de su asiento. Si el niño está de pie en el autobús, tiene que agarrarse bien a las barras de sujeción para no caerse. Además, habría que evitar los autobuses muy llenos de gente, recordando siempre que el número de pasajeros no debería superar el de plazas permitidas en el vehículo.

Algunos autobuses cuentan con acompañantes del transporte escolar, personas que son responsables de supervisar a los niños durante el trayecto. Además de ayudar con la subida y la bajada del autobús, estos asistentes vigilan que los niños se comporten adecuadamente, evitando cualquier tipo de alboroto que pueda distraer peligrosamente al conductor.

Cómo comportarse en la parada y dentro del autobús escolar

Esperar en la parada del autobús puede ser muy aburrido para un niño, por eso lo más normal es que aproveche ese tiempo para jugar con sus compañeros. A menudo, mientras juegan dejan de prestar atención al tráfico y echan a correr sin pensar, con el consecuente riesgo que supone. También es muy peligroso que crucen la calle justo por delante o justo por detrás del autobús, ya que ni pueden ver los coches que se acercan ni pueden ser vistos por los conductores. Por todo esto, tienes que enseñar a tu hijo a comportarse correctamente tanto en la parada como dentro del autobús. Estas son algunas normas que puedes enseñarle a tu hijo:

  • Mantente alejado de la calzada mientras esperas el autobús
  • No empujes al entrar o al salir del autobús
  • Después de bajar del autobús, espera a que este se haya ido para empezar a andar
  • No hagas ruido durante el viaje
  • Abróchate el cinturón de seguridad o agárrate firmemente a una barra de sujeción

Igual que en las rutas a pie, puede ser útil acompañar al niño en los primeros viajes en autobús, asegurándote de que se comporta adecuadamente en todo momento. Es importante también que no se desespere si pierde el autobús. Para prevenir este tipo de casos, habría que tener pensada una ruta alternativa o esperar el próximo bus.

Un niño va en patín por la calle

A la escuela en bicicleta

A partir de los 3 años de edad algunos niños ya saben ir en bicicleta. Sin embargo, los expertos aconsejan que no circulen por la calle hasta los 9 y que esperen hasta los 12 para ir por zonas donde circulen automóviles[2]. Como siempre, el conocimiento de las normas de tráfico es fundamental para mejorar la seguridad vial. Para asegurarse que los niños tienen bien dominada la ruta hacia el colegio, los padres deberían acompañarlos los primeros días antes de dejarlos ir solos, aprovechando para dar consejos sobre seguridad e indicando los puntos donde hay que ir con más cuidado.

Cuando los niños vayan en bicicleta tienen que usar siempre casco, y es importante que este quede bien sujeto y no se escurra. El casco les protege contra lesiones graves en la cabeza en caso de accidente. Además, la bicicleta debe ser del tamaño adecuado para el niño y tiene que estar en condiciones óptimas para poder circular sin ningún tipo de riesgo. Esto es lo que no puede fallar en la bici de tu hijo:

  • Que los frenos funcionen correctamente
  • Que el timbre sea audible
  • Que lleve una luz blanca en la parte delantera y una luz roja en la parte trasera
  • Que lleve reflectores delanteros, traseros y en los pedales y radios


La mochila también tiene su papel importante en la seguridad del niño cuando se mueve en bici. No debería pesar mucho y es aconsejable que vaya equipada con reflectores para aumentar la visibilidad cuando circule por la calzada. Durante el trayecto, hay que llevar la mochila en el portaequipajes o en la espalda, nunca en el manillar porque puede hacer perder el equilibrio.

Conclusión

Los niños aprenden de los padres a comportarse en el tráfico. Por eso, antes de dejarlos ir solos a la escuela, padres e hijos deberían practicar juntos el recorrido, ya sea a pie, en bicicleta o en autobús. Cualquier consejo y sugerencia sobre educación vial y cualquier indicación sobre elementos o zonas peligrosas será siempre de gran ayuda para tu hijo. La educación les dará seguridad y con el tiempo les permitirá hacer el camino diario al colegio con total autonomía.

 

Aquí encontrarás un PDF para descargar con todo lo que hay que saber sobre seguridad vial infantil.

Fuentes de información y lecturas recomendadas:

[1] http://revista.dgt.es/

[2]https://repositorio.unican.es/xmlui/bitstream/handle/10902/5573/LopezMartinezMC.pdf

http://www.dgt.es/revista/num237/mobile/index.html#p=60

http://www.dgt.es/PEVI/andandoEscuela/index.html

http://www.fomento.gob.es/MFOM/LANG_CASTELLANO/_ESPECIALES/CAMINO_ESCOLAR/

http://www.caminoescolarseguro.com/

https://repositorio.unican.es/xmlui/bitstream/handle/10902/5573/LopezMartinezMC.pdf

https://www.race.es/seguridadvial/educacion-vial/consejos-para-los-padres