Nos tomamos en serio nuestra responsabilidad.
C&A es consciente de la repercusión de su actividad económica y asume la responsabilidad de sus acciones. Nos fijamos principalmente en la mejora de las condiciones laborales de las personas en los países fabricantes. En este sector ya hemos conseguido mucho y también queremos impulsar otros asuntos para cambiarlos en positivo. Un paso esencial a este respecto fue la definición de las condiciones marco éticas que se establecieron en nuestro Código de Conducta.
Las bases de la acción responsable: el Código de Conducta de C&A.
El Código de Conducta de C&A es de aplicación en todas nuestras operaciones y constituye la base fundamental para las relaciones comerciales entre C&A y sus socios contractuales. Su principio fundamental es la equidad y honradez en todo momento. El código de conducta de C&A se ha traducido a 18 idiomas. Así se han creado las condiciones para que nuestros distintos proveedores de todo el mundo comprendan realmente y puedan llevar a la práctica en acciones concretas las normas del código.
Nuestra lucha por los salarios mínimos
C&A paga a sus empleados un sueldo justo y adecuado al mercado que cumple, como mínimo, los requisitos legales nacionales. Esto mismo exige C&A de sus proveedores y centros de producción en los respectivos países.
C&A exige a sus proveedores el mantenimiento de los salarios mínimos legales, tal y como los define la Organización Internacional del Trabajo (OIT). No obstante, a nivel político se discute vehementemente si son suficientes para cubrir las necesidades vitales de los trabajadores. En este sentido, C&A ha dado entender claramente que celebramos cualquier solución que garantice la cobertura de estas necesidades.
La confianza es buena, la comprobación es mejor: la labor de la SOCAM.
La SOCAM, «Service Organisation for Compliance Audit Management», es una organización operativamente independiente en su labor de C&A con sedes en Düsseldorf y Singapur. Está autorizada por C&A para supervisar el cumplimiento de las condiciones marco fijadas en el Código de Conducta por medio de controles denominados auditorías. No obstante, no solo tiene la función de determinar infracciones, sino que también advierte a las empresas afectadas de, por ejemplo, los peligros y la seguridad en el puesto de trabajo y las sensibiliza en esta temática. De este modo, conseguimos una mejora gradual de las condiciones laborales en los países de producción. No en último término, gracias al trabajo de la SOCAM los casos de explotación infantil registrados en el marco de las auditorías han pasado a ser casos aislados.


